Las empleadas del hogar cotizarán y cobrarán el salario mínimo

Fuente: Amecopress

Esta integración de las empleadas de hogar en el Régimen General supone una equiparación de derechos y deberes con las restantes personas trabajadoras. Quienes trabajen como empleadas de hogar, al ser dadas de alta en Seguridad Social, deben tener un contrato por escrito en el que como mínimo se estipule: número de horas de trabajo semanales; salario mensual o por hora; salario en especie; si existe o no pacto de horas de presencia y su retribución; si existe o no pacto de pernoctación y su retribución, y el número de cuenta bancaria del titular del hogar familiar donde domiciliar la cotización.

El cambio normativo entrará en vigor el 1 de enero de 2012 y se da un plazo de seis meses naturales para que las empleadas y las personas titulares de hogares familiares (denominación que reciben quienes contratan este servicio) puedan adaptarse a la nueva situación con lo que la integración será plena a partir del 1 de julio de 2012. Eso sí, se establece un periodo transitorio hasta 2019 para que la adaptación no sea lesiva para las y los empleadores ni tenga consecuencias sobre el empleo.

Una de las principales novedades es que estas trabajadoras deberán cobrar, al menos, el salario mínimo interprofesional (8.979,6 euros al año por jornadas completas) y tendrá que ser en dinero y no en especie. Si a partir de ahí su empleador quiere pagarle con manutención, por ejemplo, podrá hacerlo, pero siempre que no supere el 30 por ciento de los emolumentos totales.

El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, que propuso ante el Consejo de Ministros celebrado el pasado viernes el Real Decreto que regula la relación laboral de carácter especial del servicio del hogar familiar, calcula que gracias al nuevo marco legal en el que se moverá este sector se prevé que afloren unos 150.000 cotizantes a la Seguridad Social. Según el Gobierno, la norma beneficiará a 700.000 personas ocupadas, de las que 300.000 son afiliadas.

Por ahora, no se contempla que estas empleadas vayan a tener derecho a cobrar paro, pero sí estipula la creación de una comisión para que analice la mejor fórmula para cubrir esta contingencia. El plan es que dedique todo 2012 a hacer el dictamen y que se apruebe durante 2013.

Además, en contra de la precariedad laboral, se aplicarán al empleo en el hogar las normas generales sobre duración de contrato y sobre duración del descanso entre jornadas, que se amplía así de 10 a 12 horas. En este punto, se admite que el descanso pueda ser de 10 horas (hasta ahora de ocho) cuando la actividad se realice en régimen de pernocta en el domicilio, aunque se deberá compensar la diferencia hasta las doce horas en periodos de hasta cuatro semanas.

Asimismo, el Real Decreto regula mejor el tiempo de presencia en la que la trabajadora está a disposición del empleador o empleadora, pero sin prestar trabajo efectivo. Su duración será pactada por las partes, pero no podrá ser superior a 20 horas semanales de promedio en un periodo de un mes y deberá respetar la jornada máxima de 40 horas semanales, así como los periodos mínimos de descanso diario y semanal. Además, estas horas deberán pagarse como mínimo como las horas extraordinarias o compensarse con tiempos equivalentes de descanso.

Sindicatos

Los sindicatos CCOO y UGT, que participaron en la elaboración de la norma, se mostraron satisfechos con su aprobación. CCOO destacó que “va a permitir acercar los derechos de quienes prestan sus servicios en esta actividad a los del resto de trabajadores” pero matizó que aunque parece que el reglamento recoge los aspectos concertados con los sindicatos, “echa de menos la incorporación del criterio para la revalorización anual de los salarios, y que el aumento de la indemnización por desestimiento que pasa de 7 a 12 días, se aplique a todos los contratos”. UGT, por su parte, afirmó que “dignifica tanto las condiciones de trabajo como su protección social”.

Los comentarios están cerrados.